lunes, 7 de marzo de 2011

EL ECO DE LA MONTAÑA

En un país lejano, vivía un hombre bondadoso, que tenía un hijo estúpido y desobediente. El hombre subía viendo las maldades y gamberradas que su hijo cometía, pero como su bondad le impedía darle el castigo que merecía, lo que hacía era cabalgar hasta una montaña, y allí desahogarse gritando al viento las cosas que hubiera debido decirle a él. Pero un día, el genio de la montaña decidió ayudar al hombre. Y como el eco tenía grabadas todas sus palabras le ordenó que cuando el hijo pasase por allí, las repitiese a todo volumen. Y ya podéis imaginar el miedo que le entró al oír la voz de su padre que venía de la montaña y regañándole por sus malas acciones. Tanto que inmediatamente cambió de conducta.

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